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Presentación del Sr. Carlos Ruiz Massieu, Representante Especial del Secretario General y Jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia Sesión del Consejo de Seguridad, 14 de julio de 2022

Países
Colombia
Fuentes
UN Verification Mission in Colombia
Fecha de publicación
Origen
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Presentación del Sr. Carlos Ruiz Massieu, Representante Especial del Secretario General y Jefe de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia

Sesión del Consejo de Seguridad, 14 de julio de 2022

​​​​​​​Muchas gracias, Señor Presidente.

Señor Presidente,

Gracias por la oportunidad de presentar el último informe del Secretario General sobre Colombia y de poner al día al Consejo sobre importantes acontecimientos recientes desde la publicación del Informe.

Señor Presidente,

Es un gusto estar en este Consejo en compañía de la Vicepresidenta y Canciller Marta Lucía Ramírez. Aprovecho la oportunidad una vez más para agradecerle la colaboración del Gobierno de Colombia a la Misión de Verificación y a Naciones Unidas de manera general.

Celebro la participación en la sesión de Jineth Casso Piamba, una lideresa del pueblo Nasa del departamento del Cauca, integrante de la Red de Mujeres del municipio de Caldono. Las mujeres indígenas, como este Consejo lo sabe muy bien, han desempeñado y desempeñan un papel protagónico en la construcción de la paz desde los territorios.

Y me complace de manera muy especial el presentar este informe trimestral en compañía del Padre Francisco De Roux, Presidente de la Comisión de la Verdad. Aprovecho para felicitarle a él y a los demás comisionados por su extraordinaria labor durante los últimos tres años y por la reciente publicación de su informe final. Quisiera hacer eco también del mensaje principal transmitido al país con motivo de la presentación de este informe: solamente con verdad se construirá un mejor futuro para Colombia.

Señor Presidente, distinguidos Miembros del Consejo,

En los últimos meses, colombianos y colombianas participaron en una reñida campaña política que llevó a la elección del Presidente Gustavo Petro y de la Vicepresidenta Francia Márquez, quienes tomarán posesión de sus cargos el 7 de agosto, así como de un nuevo Congreso que se instalará el 20 de julio.

Reitero el aliento del Secretario General por estas elecciones, mayoritariamente pacíficas, y aprovecho la oportunidad para destacar, una vez más, la importante contribución del Acuerdo Final de Paz a la ampliación y profundización de la democracia colombiana.

Los resultados electorales reflejan cada vez más la diversidad de la vibrante sociedad del país. Existen ahora más garantías para el ejercicio de la oposición política, y 16 representantes de las víctimas de las regiones afectadas por el conflicto tendrán su voz en el Congreso. Este también será un Congreso sin precedentes, ya que incluirá la mayor proporción de mujeres congresistas de la historia, cerca del 30% de todo el Congreso.

Recientemente tuve la oportunidad de reunirme, junto a la Representante de ONU Mujeres, con varias de las congresistas recién elegidas. Expresaron su clara determinación de avanzar en varios temas en el Congreso, incluidas las disposiciones de género del Acuerdo de Paz.

Esperamos que el Nuevo Congreso logre avances considerables en la aprobación de más de 30 normas relacionadas con la paz que aún están pendientes, incluyendo sobre asuntos clave como la reforma rural integral y las garantías para la participación política.

Señor Presidente, Distinguidos Miembros del Consejo,

Además de los motivos de optimismo, también se nos recuerdan constantemente los graves obstáculos que aún persisten para la consolidación de la paz. El principal de ellos es la persistencia de la violencia contra comunidades, contra líderes y excombatientes en varios departamentos.

Me entristece tener que informarles sobre el asesinato de cuatro excombatientes más desde que se publicó el informe del Secretario General hace dos semanas Entre ellos estaba Ronald Rojas –conocido como Ramiro Durán–, un destacado líder de excombatientes en el departamento del Huila. Ramiro se había destacado por su compromiso con la paz desde el inicio del proceso: después de la dejación de armas, se convirtió en un líder del proceso de reincorporación y en un defensor de la implementación del Acuerdo en general, incluso como miembro activo de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación del Acuerdo (CSIVI) hasta el 2021.

Incluyendo estas recientes muertes, la Misión ha registrado los asesinatos de 331 excombatientes desde la firma del Acuerdo.

Su seguridad debe ser garantizada. Una de las prioridades de cualquier, cualquier, Acuerdo de Paz debe ser salvaguardar las vidas de quienes dejaron las armas de buena fe con la certeza de que serían protegidos.

Señor Presidente,

Los actores armados ilegales siguen atacando a líderes y lideresas locales en áreas afectadas por el conflicto marcadas por la pobreza, las economías ilícitas y una presencia limitada del Estado. Las comunidades indígenas y afrocolombianas están entre las más gravemente afectadas por la violencia y la inseguridad. Y aunque la plena implementación de las disposiciones étnicas del Acuerdo Final podría ayudar a abordar estas preocupaciones más urgentes, su implementación sigue siendo comparativamente baja. La Instancia Especial de Alto Nivel con Pueblos Étnicos, creada por el Acuerdo, ha pedido un seguimiento específico a los temas étnicos por parte de actores internacionales. Apoyo completamente esta recomendación.

Señor Presidente,

Recientemente ha salido a la luz pública información preocupante sobre la presunta malversación de cuantiosos recursos provenientes de las regalías de la explotación de hidrocarburos asignados para la ejecución de proyectos dentro de los programas de desarrollo con enfoque territorial, o PDETs. La transparencia en el uso de valiosos fondos para la paz exige que todos los posibles actos de corrupción sean investigados a fondo por las autoridades, y confío en que será así.

Señor Presidente, distinguidos Miembros del Consejo,

Pese a los múltiples desafíos que enfrenta el proceso, los desarrollos de este periodo también incluyen avances inspiradores.

En un hito de la mayor importancia para la paz de Colombia y para el mundo, la Comisión de la Verdad publicó hace unas semanas su Informe Final. Este es un compendio amplio de múltiples voces y sectores a lo largo y ancho de la sociedad y la geografía de Colombia. El informe ha revelado hallazgos dolorosos sobre las causas y efectos del conflicto, incluyendo cifras desgarradoras sobre las vidas truncadas de cientos de miles de colombianos y colombianas durante décadas, y sobre las dinámicas que explican la persistencia de la violencia.

El informe también presenta un legado invaluable de recomendaciones para que sea posible avanzar en la construcción de paz y la reconciliación como un proyecto nacional, entre ellas un llamado a las entidades del Estado a garantizar el cumplimiento integral del Acuerdo Final de Paz.

Asimismo, las históricas primeras audiencias de reconocimiento de verdad y responsabilidad de la Jurisdicción Especial para la Paz elevaron las voces de representantes de cientos de víctimas y sus llamados por la justicia y la reparación. En línea con su objetivo reparador, las audiencias también abrieron un espacio para que –frente a las víctimas y ante el mundo– líderes de las antiguas FARC-EP, exmiembros de la Fuerza Pública, incluidos oficiales de alto rango, y terceros civiles contribuyeran a la verdad a través de sus reconocimientos y reforzaran su compromiso con la no repetición. De esa manera la JEP también avanza hacia la imposición de sus primeras sanciones.

Por su parte, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas ha continuado su importante labor. Hace sólo unos días determinó el paradero de un padre que logró reunirse con sus dos hijas y logró el reencuentro de dos hermanos separados por décadas.

La Misión ciertamente continuará dando seguimiento a estos y otros esfuerzos de todas las partes hacia el objetivo común de garantizar satisfacción de los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

Señor Presidente,

A medida que el gobierno entrante se prepara para asumir funciones, el Presidente electo Petro ha hecho un llamado a la unidad nacional y ha expresado su intención de profundizar la implementación integral del Acuerdo de Paz, así como de buscar soluciones negociadas –tanto políticas como judiciales– con los actores armados ilegales restantes, en lo que ha llamado la búsqueda de la “paz total”. Cuando me reuní con él hace dos semanas, reafirmó con firmeza que la paz sería una piedra angular de su gobierno y que contaba con el apoyo de las Naciones Unidas.

También tuve la oportunidad de reunirme con la vicepresidenta electa Francia Márquez, la primera mujer afrocolombiana que ocupa este cargo, quien también ha reiterado que la paz, con un enfoque territorial y étnico, ocupará un lugar destacado en la agenda del Gobierno.

Ciertamente, el gobierno entrante tiene la enorme oportunidad y responsabilidad de acelerar la implementación del Acuerdo de Paz. Hay buenas, muy buenas razones para ser optimistas con respecto a la paz, y creo que las Naciones Unidas y la comunidad internacional en su conjunto deben hacer todo lo posible para prestar su apoyo.

Gracias, Señor Presidente.