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Plan de respuesta socioeconómica inmediata a la COVID-19

Countries
Cuba
Sources
UNCT Cuba
Publication date
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INTRODUCCIÓN

La pandemia COVID-19 ha tenido un importante impacto en Cuba, a pesar de los significativos avances en su control, obtenidos por las autoridades nacionales y locales. Los progresos con que ya cuenta el país en la Agenda 2030, en particular los asociados a metas ODS vinculadas al acceso universal a la salud, la producción de medicamentos, el acceso y calidad de la educación, la protección social, entre otros, permitieron reducir el severo impacto en la prevalencia y mortalidad de esta enfermedad.
Sin embargo, Cuba, insertada en un contexto de restricciones externas, recesión mundial y regional por la pandemia, ha visto afectada agudamente su economía, que ya enfrentaba complejos desafíos, a lo que se suma erogaciones de recursos adicionales para responder a las necesidades crecientes del sistema de salud y de los esquemas de protección social. Esto implica una importante presión en el avance hacia la Agenda 2030, y en la calidad y sostenibilidad incluso de ODS con importantes logros.
La pandemia no afecta solo al sector salud, sus efectos se reflejan en la vida diaria de las personas, en términos de acceso a bienes y servicios básicos, incluyendo la alimentación, a medios de vida y empleo, y al bienestar general. El abordaje a estos desafíos interrelacionados, requiere un enfoque que integre las dimensión económica, social y ambiental que la COVID-19 ha severamente afectado.
Las autoridades han elaborado un Plan para la prevención y control del nuevo coronavirus y una estrategia económica para la etapa post COVID.1 Estos esfuerzos se complementan e insertan en la implementación del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030 (PNDES), en el cual se expresan los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. De igual forma, se alinean al Plan de soberanía alimentaria y de educación nutricional y a la Política para impulsar el desarrollo territorial, recientemente aprobados, así como con el Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático (Tarea Vida).
El Sistema de las Naciones Unidas (SNU) en Cuba se ha movilizado, desde un enfoque coordinado y multidimensional, como propone la Agenda 2030, para acompañar la respuesta y recuperación ante la COVID- 19 en el país. Ha tomado como guía estratégica el Marco de las Naciones Unidas para la respuesta socioeconómica inmediata ante la COVID-19 lanzado por el Secretario General, y se ha alineado a las prioridades nacionales clave de la respuesta en el país.

Un primer paso fue la respuesta interagencial inmediata en salud que, bajo la orientación estratégica de la Coordinadora Residente, ha sido liderada técnicamente por la OPS/OMS. Este esfuerzo puso a disposición del país 2.8 millones de USD en ítems críticos aportados por seis agencias FAO, OPS/OMS,
PMA, PNUD, UNFPA y UNICEF.
El Plan de respuesta socioeconómica inmediata que se presenta en este documento, da continuidad a esos esfuerzos iniciales2 dado los múltiples impactos de la pandemia, más allá del sector salud. Por esto aborda 4 pilares:
SALUD PRIMERO Protegiendo los servicios y sistemas de salud durante la crisis.
PROTEGIENDO LAS PERSONAS Protección social y servicios básicos.
RESPUESTA Y RECUPERACIÓN ECONÓMICA Y PRODUCTIVA Promoviendo la SAN, protegiendo empleos, empresas medianas y pequeñas y trabajadores del sector informal.
RESPUESTA MACROECONÓMICA Y COLABORACIÓN MULTILATERAL