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Situación actual y recomendaciones para el control de la Langosta Centroamericana en los países de la Región OIRSA

Countries
Belize
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Sources
SICA
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1. Condiciones del brote y antecedentes de langosta centroamericana

En los últimos cinco años, la langosta sudamericana ha atacado fuertemente a países como Paraguay y Argentina, y, más recientemente, a Brasil y Uruguay, además de registrar daños muy significativos en zonas de Bolivia; convirtiendo así al sur del continente americano en una región con problemas endémicos de langosta. Por su parte, en la región OIRSA, en los últimos cinco años también se han presentado manchones significativos del insecto en Nicaragua, los cuales han sido controlados oportunamente por el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA).

Asimismo, en el resto de Centroamérica se han tenido brotes en la península de Yucatán, México (2014), El Salvador (2016 y 2018), y en la actualidad –después de mucho tiempo sin reportes– se han registrado brotes en Belize y poblaciones representativas del insecto en Guatemala; evidenciando que existen factores que favorecen el desarrollo de la plaga. Ante esto, el pasado 2 de julio de 2020, el OIRSA emitió una alerta regional para la prevención de ataques de langosta centroamericana.

De inmediato, los Ministerios y Secretarías de Agricultura y Ganadería de México y Centroamérica –con el apoyo del OIRSA– han comenzado a desarrollar una estrategia de detección y atención rápida de los brotes de la plaga de langosta centroamericana (Schistocerca piceifrons piciefrons). Esto debido a que, por las condiciones ambientales –la humedad de las tormentas Amanda y Cristóbal– y ciclos biológicos de esta especie, existen altos riesgos de brotes de langostas que podrían afectar la agricultura regional.

El impacto esperado, de no tener control de los primeros brotes, es la formación de mangas de migrantes que podrían alimentarse de las especies agrícolas presentes. La región centroamericana -con aproximadamente 50 millones de habitantes y 520 kilómetros cuadradosal igual que en muchas partes del mundo, está sufriendo los embates de la pandemia del COVID19, por lo que es importante proteger los cultivos de granos básicos, industriales y frutales, entre otros; como garantía para la seguridad alimentaria y por su valor comercial en beneficio de la región. La plaga de langosta amenaza esta producción, con la probabilidad de que emerja y se mantenga principalmente entre 2020 y 2022.

Ante esta situación, se ha articulado un protocolo que contempla la conformación de grupos técnicos zonales para atender los posibles brotes, haciendo énfasis en las zonas donde hay reportes de la langosta voladora. El OIRSA también trabaja en el fortalecimiento de las capacidades para identificar especies de acrídidos en la región, a través de un taller de capacitación en línea sobre el manejo de langosta con un enfoque preventivo.

En las labores de vigilancia de las langostas también se contempla el uso de nuevas tecnologías para la vigilancia y control de la plaga, mediante el uso de drones, y coordinación con otros organismos internacionales. Históricamente el territorio que ocupan los países de la región es susceptible al ataque de la langosta voladora, pues es capaz de afectar a unas 400 especies de plantas, entre ellas los cultivos de granos básicos, caña de azúcar, hortalizas, maní, frutales y pastizales.