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Situación de salud de migrantes irregulares en Panamá

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Panama
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PAHO
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La difícil situación de los migrantes se ha reconocido y ha pasado a ocupar un lugar prominente en todo el mundo, debido a que cada vez se desplazan más personas por motivos políticos, humanitarios, económicos y medioambientales.

En la Región de las Américas, los migrantes internacionales ascienden a aproximadamente 61,4 millones de personas: más del 85% de ellos (53,09 millones) viven en Estados Unidos y Canadá, mientras que el 15% restante reside en América Latina y el Caribe. Por otro lado, el nivel de la migración intrarregional ha aumentado entre los países de América Latina y el Caribe, una tendencia asociada con la mayor integración económica en esta región.

La situación del aumento considerable de flujo migratorio de personas que ingresan a Panamá de manera irregular durante los años 2015 y 2016, y que se ha incrementado de manera significativa durante los primeros seis meses del año 2019, plantea un escenario preocupante, ya que las crisis producen flujos migratorios y patrones de movilidad cada vez más complejos y a gran escala, que normalmente exponen a las poblaciones afectadas a vulnerabilidades significativas, generando desafíos serios y de largo plazo en la gestión de la migración.

Migrantes irregulares, llegan a las fronteras panameñas con el propósito de seguir su ruta hacia el norte del continente. Esta ola de migrantes en Panamá, donde llegan hombres, mujeres y niños de diferentes nacionalidades, entre ellos haitianos, cubanos, cameruneses, indios, congoleños, bangladesíes y de otras nacionalidades en menor escala, permanecen en los campamentos de ayuda humanitaria y otros hospedados en casas del pueblo de las comunidades de Canan Membrillo, Bajo Chiquito y Puerto Peñita en Darién y en Los Planes de Gualaca en Chiriquí. Esta movilidad de la población tiene repercusiones en la salud y los derechos humanos tanto de los migrantes como de los pobladores.

Los migrantes están sujetos a cambios culturales, económicos y sociales que pueden resultar en problemas relacionados con la salud física y emocional, donde suelen alterarse los patrones de sueño, alimentación y estados anímicos, exponiendo e a la persona a un desequilibrio en el bienestar biopsicosocial. El abordaje humano de la problemática migratoria en salud busca abordar en forma integral la situación del migrante que se traduce en una amplia gama de necesidades sanitarias que van desde la atención en salud reproductiva, salud materno infantil, enfermedades contagiosas, intervenciones de emergencia, enfermedades crónicas, trastornos mentales y del comportamiento. Cabe señalar que con frecuencia, los migrantes, al igual que otros grupos vulnerables de la población, enfrentan graves obstáculos para gozar de buena salud debido a la discriminación, el idioma y las barreras culturales, la condición jurídica y otras dificultades económicas y sociales.

OPS entrega de medicamentos para atencion de migrantesEl equipo de la Representación de la OPS/OMS en Panamá, ha realizado algunas visitas de evaluación y apoyo a la situación sanitaria de los migrantes que ingresan al país, desde el mes de febrero 2019 cuando se registró un incremento significativo en la cantidad de migrantes que llegan al territorio panameño en forma irregular por medio de la selva del Darién. Debido a su condición, estas personas ingresan al país sin bienes, ni trabajo, por lo que el gobierno panameño tiene que encargarse de ellas, proveyendo alimentación, refugio, asistencia médica y otros servicios.

A nivel de salud se pudo evidenciar la situación de fragilidad que existe en la provincia de Darién, la cual presenta limitaciones en el recurso humano de salud para ofrecer una adecuada atención a su población local y para enfrentar la demanda no planificada que desborda la capacidad instalada.

El Ministerio de Salud ofrece atención médica básica, como pruebas rápidas de VIH y de malaria y vacunación contra el sarampión, difteria, fiebre amarilla y otras. Ante eventualidades y por llamado de SENAFRONT, se valoran pacientes agudos y se trasladan cuando amerita. Por su parte, SENAFRONT y SINAPROC mantiene permanentemente un paramédico que brinda servicios en un pequeño puesto de atención con muy pocos recursos. Siendo este un modelo de atención de salud programático y centrado en la morbilidad, la ausencia de personal calificado adicional hace muy difícil la garantía de una atención continua, sostenida e integral para la población migrante.

Por otro lado, la falta de coordinación entre las instituciones responsables ocasiona que concurra una oferta de servicios desarticulada, que en las condiciones actuales responde reactivamente ante la eventualidad.

En los primeros cinco meses de 2019 se registró la entrada de 11.605 personas en la provincia de Darien, cifra que supera el total de migrantes que ingresó en 2018 (9.678) y 2017 (6.446), respectivamente. Esta incesante llegada de migrantes irregulares al país supera la capacidad de los albergues dispuestos para recibirlos, generando hacinamiento y largos tiempos de espera, una vez que el promedio de llegada de migrantes prácticamente supera el de salida hacia Chiriquí, ya que Costa Rica admite 100 migrantes por día en lo que se denomina “flujo controlado”. Además, la falta de información a los migrantes y las condiciones en que se encuentran, generan gran incertidumbre y aumenta la presión interna que se manifiesta en un ambiente de tensión y desesperación.

Por consiguiente, es necesario responder a la situación de los migrantes, abordando los factores que los hacen especialmente vulnerables y tratando sus necesidades de atención sanitaria. Los desafíos como la oferta de atención en salud muy reducida, esporádica y centrada en la morbilidad; la falta de coordinación interinstitucional; el hacinamiento y falta de protección e impacto en la dinámica social de las comunidades aledañas demandan intervenciones tanto de corto plazo que resuelvan la emergencia, como acciones de mediano y largo plazo que integren las necesidades de salud de las poblaciones migrantes en un contexto más amplio asegurando la sostenibilidad de las acciones que ya se están implementando.

En vista de este panorama la Organización Panamericana de la Salud OPS/OMS en Panamá dentro de sus acciones de cooperación técnica, con apoyo del Departamento de Emergencias en Salud (PHE), entregó medicamentos e insumos de uso primario, tales como: sales de rehidratación, analgésicos, broncodilatadores, soluciones parenterales para uso en establecimientos, entre otros. Asimismo, la OPS/OMS en Panamá está gestionando la compra de un Kit de emergencias y la dotación de un módulo acondicionado para la atención médica de los migrantes para contribuir en la respuesta de algunas de las necesidades en salud durante la transición política. y la dotación.

Además, se ha acordado unificar una tarjeta de información básica, muy probablemente electrónica, para poder compartir entre los países que reciben a estas personas y así poder ofrecer mejor atención y de manera eficiente.

La gestión de la migración plantea desafíos de salud pública dentro y fuera de la Región y requiere una cooperación regional. Es fundamental continuar trabajando en pro de un marco de colaboración que destaque la relación entre la migración y el desarrollo, haciendo énfasis en el abordaje de las circunstancias y desafíos que afectan a los migrantes como la clave para consolidar los resultados sanitarios regionales y nacionales orientados a la Salud Universal y al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En este sentido, la OPS promovió la conformación de una mesa intersectorial integrada por varios representantes del Ministerio de Salud, SENAFRONT, Servicio Nacional de Migración, SINAPROC, la Dirección Regional de Salud de Darién, la Dirección Regional de Salud de la Comarca Kuna Yala. Conjuntamente, se mantiene comunicación y coordinación con agencias de las Naciones Unidas relacionadas con el tema (UNICEF, OIM, OCHA, FAO) con el propósito de articular esfuerzos y apoyar a las instituciones estatales en la gestión de la atención del plan de flujo controlado de migrantes.

Los países están coordinando y adaptando sus respuestas a nivel nacional para garantizar el derecho de los migrantes a la salud, dentro de las limitaciones de sus capacidades y recursos disponibles. Sin embargo, los países reconocen que la migración es una realidad multidimensional que no puede abordarse de manera aislada y requiere una colaboración multisectorial en los niveles nacionales y locales que se combine con intervenciones regionales o multipaís.

La OPS presentó un documento de orientación sobre migración y salud para los países de las Américas, que sugiere cinco líneas de acción para mejorar la salud de los migrantes y de las poblaciones que los reciben.

Las medidas recomendadas por OPS plantean: el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica; la mejora del acceso a los servicios de salud por parte de los migrantes y la población que los recibe; la mejora de la comunicación y el intercambio de información para contrarrestar la xenofobia, el estigma y la discriminación; el fortalecimiento del trabajo intersectorial y entre países para proteger la salud de los migrantes; y la adaptación de políticas, programas y marcos legales para promover y proteger la salud y el bienestar de los migrantes.